Continuo analizando la experiencia de los proyectos del reto de los cinco euros realizado en el marco de los CountDown promovidos por Zaragoza Activa.
En este post vamos a ver al segundo de los clasificados, el proyecto “Dilo con flores”.
Promotores del proyecto: Edith Pacheco y Roberto Serrano
Objetivo: Venta de flores en la calle
Inversión inicial: 5 euros Ingresos obtenidos: 19 euros.
Hipótesis iniciales:
- Podemos comprar las flores a un precio muy bajo – en torno a los 0,5€ y venderlos a un precio de 3 € con lo que obtenemos un margen alto de beneficios.
- Nuestros clientes serán, mayoritariamente hombres de entre 40 y 60 años.
- Vamos a vender de manera emocional mediante el uso de mensajes asociados al acto de regalar una flor que colocaremos estratégicamente.
- Nos vamos a colocar en una calle muy céntrica de Zaragoza porque esto nos asegura flujo de clientes.
Qué nos dijo la realidad:
- Que conseguimos un buen número de flores variadas a coste cero tras hablar con un florista al que se le explicó el proyecto y sus objetivos. Teníamos flores de diversos tipos, estaban en bastante buen estado.
- Que nuestros clientes no iban a tener el perfil esperado sino que había de todo; gente mayor, gente joven pero, sobre todo que quien compraba más flores eran las mujeres frente a la hipótesis inicial que eran hombres.
- Que no fuimos capaces de vender por las emociones generadas por los mensajes que pusimos a lo largo de la calle.
- Que una calle con tanto flujo de personas es bueno si por ella transitan las personas cliente tipo para nuestro proyecto. En este caso, no era así.
- Que el precio era muy alto.
Pivotes:
- Una de las cosas que aprendimos es que las “flores son seres vivos”. Fuimos pertrechados de cartulinas para hacer los carteles pero NO de agua y las flores – hacía bastante calor- se estropeaban minuto a minuto. Se tuvo que pedir agua en algunos locales cercanos.
- Se acabó NO vendiendo las flores sino pidiendo la voluntad.
- No cambiamos de calle y esto, visto con perspectiva fue un error.
- Pasamos de la venta inducida por los carteles a pegarnos nosotros los carteles – hombre anuncio- e ir vendiendo por la calle.
Conclusiones:
Como podemos observar, las hipótesis iniciales no acabaron siendo ciertas y hubo que pivotar en diversos aspectos.Lo más destacable es que pensamos en el producto – flores – pero no en los recursos necesarios para una correcta venta y mantenimiento -agua- y esto nos llevó a perder parte de nuestro inventario.






