Cómo definir “tu solución” y algo más en leanstartup

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Continuamos  con los vídeos prácticos relacionados con la metodología LeanStartup y, en concreto, con la aplicación del Lean Canvas.

En este vídeo vamos a comenzar poniendo en nuestro lienzo la propuesta de valor que hemos definido para nuestro caso de estudio y haciendo un repaso a los tres bloques que tenemos ya completados: Problemas, Segmentos de Clientes y Propuesta de Valor.

A continuación estudiamos el concepto de Solución enmarcado en la metodología LeanStartup y la problemática con la que nos encontramos en su definición; trabajo a base de hipótesis. Os propongo una serie de consejos y objetivos a la hora de definirla con éxito.

Espero que os resulte úitl!!

El juego de los negocios, dos ideas fuerza

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Comienzo hoy una nueva serie de vídeos en los que voy a hablar de una serie de técnicas basadas en el concepto de juego que nos pueden ser muy útiles a la hora de diseñar nuestros modelos de negocio.

No se trata de vídeos dedicados a la gamification - esto es otra cosa – sino de herramientas que nos pueden ayudar a comprender cómo diseñar propuestas de valor diferentes y a “sacar a la luz” el talento que hay detrás de una startup.

La serie comienza con cuatro vídeos de conceptos más generales – imprescindibles- antes de abordar cada una de las técnicas específicas.

En este primer vídeo vamos a hablar de dos ideas fuerza:

  • Que las metodologías son lo que son, eso, metodologías y la necesidad de ser flexibles en su aplicación a nuestra startup.
  • Que en un entorno como el actual los objetivos claros que podíamos definir hace unos años y los itinerarios lineales para conseguirlos han dado paso a objetivos difusos (fuzzy goals) y a iteraciones en la búsqueda de las mejores soluciones.
Espero que os resulten úitles e interesantes.

Desafío 1: Formar un equipo para el éxito

Desafío 1: Formar un equipo para el éxito

Resulta interesante conocer las condiciones iniciales para realizar un proyecto. Ya que si son las apropiadas, las respuestas correctas son, en forma aparente, fáciles para el equipo. Sin embargo, si comienza un equipo de proyecto con las condiciones iniciales inapropiadas puede resultar difícil ver las respuestas correctas, originando un equipo disfuncional que gira en círculos.

La mayoría de las organizaciones no posee una manera estándar de crear y dirigir equipos de proyecto que trabajen con ideas disruptivas.

Los líderes de alto nivel que buscan formar un equipo para el éxito deben crear:

  1. Primero un estatuto del equipo que defina objetivos y nivel de autonomía.
  2. Posteriormente formar el equipo con directivos que hayan asistido a la “escuela de experiencia” apropiada.

Establecer objetivos y niveles de autonomía.

Los equipos a cargo de crear negocios de crecimiento nuevo necesitan desesperadamente una guía sobre sus objetivos y niveles de autonomía.

Los equipos a menudo asumen que pueden hacer cosas que en realidad no pueden, exponiéndose a riesgos que la compañía no está dispuesta a considerar. Los que caen en esta trampa, terminan por crear estrategias de crecimiento poco interesantes y muy cercanas a la actividad principal.

Para afrontar este problema, os sugerimos crear un estatuto para el equipo: un simple documento de una página que impulse al equipo en la dirección correcta.

Comience el estatuto con los objetivos del equipo. Puede que no sepa cuál será la estrategia final de crecimiento exitosa. Sin embargo, el equipo debe tener buena conciencia de su objetivo estratégico general, para saber lo que hay que investigar. De forma que, debe haber una descripción de lo que el equipo pueda hacer incuestionablemente, qué puede considerar y qué esta fuera de consideración. Tenemos que establecer los límites y objetivos corporativos desarrollados para que sirvan de guía para el equipo en relación a dimiensiones como el ámbito geográfico y del cliente objetivo, el canal de distribución, ingresos en estado estable y el objetivo de margen, el tipo de oferta, las marcas y las tácticas.

Establecer estos parámetros de manera muy clara al principio, y estar dispuesto a considerar cambiarlos a medida que surja nueva información, puede garantizar que el equipo se centre en las actividades adecuadas.

Por último, el estatuto debe detallar de dos a cuatro suposiciones fundamentales en las que el equipo planea centrarse en el curso de los próximos meses. La codificación de estas suposiciones junto con la especificación de hitos a 90 y 180 días ayudan a que el equipo priorice sus acciones.

Lo más importante es que la mayoría de las personas de alto nivel involucradas en el proyecto deben revisar y firmar el estatuto para garantizar su alineamiento.Se deben revisar cada seis meses los objetivos, grados de autonomía, suposiciones importantes e hitos del estatuto.

Reclutar para el éxito.

El desafío de lograr el equipo adecuado debe resultar conocido para cualquiera que esté dentro de una gran organización. Es tentador unir a los mejores y más brillantes, ya que están cerca de los temas, y los directivos reclutadores poseen alguna experiencia trabajando con ellos. Pero los mejores y más brillantes también son engranaje vital en el motor principal que alimenta a la compañía. Aunque podría haber una fuerza de apoyo y procesos importantes que garanticen que la actividad principal seguirá funcionando, perder a los directivos de una línea clave puded lograr que la actividad principal dé tropiezos que pueden ser dañinos. Además, la gente que mejor funciona en la actividad principal se basa en procesos de trabajo y patrones de toma de decisiones que podrían no funcionar bien en el nuevo ambiente. Su idea también tiende a permanecer centrada en la actividad principal, aun cuando están física y financieramente separados de su organización matriz.

La alternativa es reclutardiamantes en bruto” para las iniciativas. La innovación requiere hacer las cosas de manera diferente, por lo que encontraremos gente que piensa diferente.

En la búsqueda de las innovacíones disruptivas, es mejor seleccionar miembros del equipo que hayan asistido a “escuelas de experiencia”, donde se enfrentaron a desafíos como los que probablemente se encuentren.

Debemos realizar las dos preguntas siguientes para utilizar los modelos de “escuelas de experiencia”:

  1. ¿Qué problema sabemos que encontraremos?
  2. ¿Quién se ha encontrado con este problema (dentro ó fuera de la organización)?

El personal idóneo de las Escuelas de Experiencia deben haber:

  • Tratado con la ambigüedad. La ambigüedad caracteriza a los proyectos disruptivos. Los directivos que han trabajado en situaciones altamente ambiguas están a menudo capacitados para los proyectos disruptivos. Sin embargo, quienes hayan trabajado en posiciones donde han tenido que eliminar ó minimizar la ambigüedad inexorablemente pueden no ser adecuados, para las circunstancias disruptivas.
  • Tomado decisiones con confianza basadas en un patrón de reconocimiento y juicio. La disrupción requiere intuición, juicio y la capacidad de reconoce patrones. Muchos papeles importantes necesitan directivos para tomar decisiones desapasionadamente, basándose en los números ó las reglas establecidas.
  • Experimentado y encontrado clientes inesperados para un producto ó servicio. En algunas compañías, la identificación de oportunidades de mercado requiere una planificación e investigación meticulosas. Los enfoques que son afines con las oportunidades principales  pueden perderse completamente las disruptivas. Los directivos deben estar cómodos siguiendo enfoques nuevos para descubrir las necesidades de los clientes. Deben tener la experiencia de “vivir” la información en bruto, sin delegar la investigación a los miembros de nivel inferior del equipo ó a las empresas de investigación de mercado.
  • Utilizado una red profunda de gente para superar una barrera ó resolver un problema. En algunas organizaciones, el éxito necesita que se juegue de acuerdo a las reglas organizativas como la adhesión a la cadena de mando ó no buscar respuestas de forma externa. La resolución de desafíos disruptivos requiere la habilidad de interconectarse para superar una barrera, forzar las normas inteligentemente ó buscando las respuestas fuera de la compañía.
  • Operado en ambientes “limitados”. Los directivos que han operado en ambientes ricos en recursos han tenido el lujo de seguir pacientemente un curso predeterminado y analizar con cuidado los aspectos desconocidos claves. En ambientes limitados, los directivos deben luchar y buscar a tientas para lograr el éxito. Existen más formas de obtener esta escuela de experiencia que trabajando en una compañía inicial corta de dinero disponible.
  • Demostrar una tendencia a la acción. Muchos directivos analizan con cuidado y precaución las decisiones importantes y buscan construir un profundo consenso antes de pasar a la acción. Aunque este enfoque es extremadamente valioso para las decisiones cruciales que afectan a las operaciones principales, puede paralizar las ideas disruptivas. Recuerde, la primera estrategia casi siempre va a fracasar. Busque directivos que hayan avanzado aunque luego se necesite realizar un ajuste.

La búsqueda disruptiva casi siempre necesita experiencias muy diferentes a las de un directivo en una actividad principal.

De hecho, muchas de esas escuelas de experiencia podrían provenir de experiencias de directivos en otras etapas de sus carreras. A veces, el análisis puede resaltar la necesidad de incorporar externos que tengan una posibilidad mayor de afrontar el tema que la del directivo interno.

Del segundo triángulo mágico: los objetivos

El segundo triángulo mágico. Los objetivos.
Os dejamos este interesante vídeo que nos habla de lo que el autor denomina el segundotriángulo mágico: los objetivos de nuestra empresa.

El segundo triángulo mágico. Los objetivos.

Os dejamos este interesante vídeo que nos habla de lo que el autor denomina el segundo triángulo mágico: los objetivos de nuestra empresa.

Entradas relacionadas:

Definición de los objetivos estratégicos

Una vez definidas las declaraciones de misión, visión y valores, la dirección establecerá las que
constituirán las metas u objetivos estratégicos de la organización en términos de rentabilidad,
tasa de crecimiento, cuota de mercado o posición competitiva.
Resulta evidente la estrecha relación y necesaria coherencia entre la visión de la organización y
los objetivos estratégicos de la misma. La fijación de los objetivos estratégicos debe tener presente
las expectativas de los accionistas y otras partes interesadas, y la visión a medio y largo
plazo de la organización.
Los objetivos estratégicos deberán estar cuantificados y ser específicos en un determinado marco
temporal. Es decir, deberán incluir cuáles son los niveles de facturación, beneficios, rentabilidad,
cuota de mercado, etc. esperados en un determinado plazo de tiempo.
Además de determinar unos objetivos estratégicos futuros, resulta esencial entender cómo de
alejados nos encontramos de alcanzarlos. Así, deberemos realizar un proyección de resultados que
nos de una idea de cuáles serían los resultados futuros de la empresa manteniendo la estrategia
y procesos actuales.
El proceso anteriormente descrito, permite identificar cuáles son los gaps estratégicos, es decir,
cuál es la diferencia entre los resultados previsibles de la organización con sus procesos actuales
y los resultados objetivos que la dirección pretende alcanzar. La estrategia de la empresa incluirá
aquellas iniciativas necesarias para reducir el gap estratégico.

Una vez definidas las declaraciones de misión, visión y valores, la dirección establecerá las que constituirán las metas u objetivos estratégicos de la organización en términos de rentabilidad, tasa de crecimiento, cuota de mercado o posición competitiva.

Resulta evidente la estrecha relación y necesaria coherencia entre la visión de la organización y los objetivos estratégicos de la misma. La fijación de los objetivos estratégicos debe tener presente las expectativas de los accionistas y otras partes interesadas, y la visión a medio y largo plazo de la organización.

Los objetivos estratégicos deberán estar cuantificados y ser específicos en un determinado marco temporal. Es decir, deberán incluir cuáles son los niveles de facturación, beneficios, rentabilidad, cuota de mercado, etc. esperados en un determinado plazo de tiempo.

Además de determinar unos objetivos estratégicos futuros, resulta esencial entender cómo de alejados nos encontramos de alcanzarlos. Así, deberemos realizar un proyección de resultados que nos de una idea de cuáles serían los resultados futuros de la empresa manteniendo la estrategia y procesos actuales.

El proceso anteriormente descrito, permite identificar cuáles son los gaps estratégicos, es decir, cuál es la diferencia entre los resultados previsibles de la organización con sus procesos actuales y los resultados objetivos que la dirección pretende alcanzar. La estrategia de la empresa incluirá aquellas iniciativas necesarias para reducir el gap estratégico.


¿Qué es la estrategia?

La estrategia va a permitir a las organizaciones estructurar cómo van a operar en el futuro, cómo
se van a enfrentar a los retos del entorno y cómo van a gestionar sus recursos y procesos.
La estrategia busca la obtención de ventajas competitivas para la empresa, situándola en una
posición favorable dentro del sector donde se encuentra.

La estrategia va a permitir a las organizaciones estructurar cómo van a operar en el futuro, cómo se van a enfrentar a los retos del entorno y cómo van a gestionar sus recursos y procesos.

La estrategia busca la obtención de ventajas competitivas para la empresa, situándola en una posición favorable dentro del sector donde se encuentra.

La rentabilidad a largo plazo de la empresa está determinada de modo significativo por el sector de mercado donde se encuentra. Así, la rentabilidad media de ciertos sectores es más elevada que la de otros, y la rentabilidad que se puede obtener en ciertas geografías, es mayor que en otras. Tenemos el caso de la industria tradicional española que ofrece hoy en día una escasa rentabilidad media, mientras que las empresas del sector de la alimentación obtienen rentabilidades medias mucho mayores.

Sin embargo, dentro de un mismo sector de mercado existen empresas más rentables que otras con independencia de la rentabilidad media. La estrategia competitiva marca dichas diferencias y permite a unas empresas triunfar donde otras fracasan.

La rentabilidad de los diferentes sectores y la validez de las estrategias competitivas son elementos tremendamente dinámicos. Así pues, las empresas están obligadas a revisar permanentemente sus estrategias para adaptarlas a las condiciones cambiantes del entorno.

Existen numerosas definiciones del concepto estrategia desarrolladas por diversos autores que han tratado de sistematizar los conceptos anteriores y dotar de rigor al proceso de identificar y definir las ventajas competitivas de la empresa.

Para Chandler, la estrategia es el establecimiento de las metas básicas a largo plazo y de los objetivos de la empresa, y la adopción de los planes de acción y la asignación de los recursos necesarios para alcanzar estas metas.

Para Andrews, la estrategia es el patrón de objetivos, y de las principales políticas y planes para conseguir dichos objetivos, establecidos de modo que definan en qué clase de negocio está o quiere estar la empresa y qué clase de empresa es o quiere ser.

Otros autores como Ansoff, establecen que la estrategia es el conjunto de medios utilizados por la empresa que están agrupados en:

  • Productos y mercados actuales.
  • Cambios en los productos y mercados que la empresa proyecta hacer.
  • Ventajas competitivas.
  • Sinergias.

Para Hofer y Schendel la estrategia está formada por cuatro componentes:

  • Interacciones presentes y futuras con el medio.
  • Despliegue de recursos y competencias distintivas.
  • Sinergias.
  • Ventajas comparativas.

Que a su vez se estructuran en cuatro niveles de análisis:

  • Estrategia de empresa: pretende integrar a la empresa en el entorno no controlable.
  • Estrategia corporativa: definición de los negocios, productos y mercados de la empresa.
  • Estrategia de negocios: forma de competir en un mercado determinado definido por la estrategia corporativa.
  • Estrategia funcional: actividades funcionales necesarias para la puesta en marcha de la estrategia de negocios.

La estrategia determina:

El ámbito de actuación de la empresa: Qué productos y servicios va a ofrecer y en qué mercados.

La forma de competir en dichos mercados: Qué acciones va a poner en marcha para obtener y mantener una posición competitiva fuerte frente al resto de empresas de su sector.