Las suposiciones inversas
Uno de los problemas con los que nos encontrar a la hora de definir nuestro negocio es buscar una entrega de valor diferente para nuestros clientes. A esto se le suele llamar ventaja competitiva según la doctrina clásica.
Ya hemos visto también en otros post y videovitaminas como, por ejemplo, en el caso de construir estrategias basadas en la teoría de los océanos azules la capacidad que tengamos de dar la vuelta a las suposiciones (reglas del mercado o la industria, etc,..) se convierten en una piedra angular de nuestro éxito.
Así que manos a la obra. En la búsqueda de la Intersección como “lugar” donde encontremos un camino para Innovar de forma diferente debemos ser capaces de pensar de forma diferente, de dar la vuelta a todas aquellas reglas o supuestos que parece que son dogmas admitidos todos los jugadores de nuestro mercado para obtener nuevos modelos de negocio que nos hagan diferentes y nos otorguen esa ventaja competitiva.
¿Qué son las inversiones de suposiciones?
Las inversiones de suposiciones son una forma muy efectiva de retar la forma en que se piensa sobre prácticamente cualquier cosa.
¿Cómo interpretar el esquema propuesto?
En la siguiente figura os describimos el esquema básico de trabajo así como un ejemplo que vamos a desarrollar con un poco más de detalle a continuación.El esquema porpuesto proviene del libro Cracking Creativity de Michael Michalko.
En primer lugar vamos a pensar en una situación concreta y a seguir los pasos numerados del 1 al 4. Como ejemplo supongamos que queremos poner en marcha un restaurante y al aplicar la secuencia ( 1 al 4 ) nos surgen las opciones que vemos en la figura.
Hagamos caer las barreras asociativas, las suposiciones inversas
Ahora toca pensar cómo podrían ser estos modelos de negocio.
- Un restaurante sin menús:donde el chef nos informa de qué ha comprado ese día en el mercado. Nosotros, como clientes, seleccionamos los alimentos que deseamos para que el chef nos cree un plato a medida.
- Un restaurante que no cobra por la comida. Podría ser un lugar donde nos reunimos para hablar y trabajar. El local nos cobra por el tiempo que pasamos allí en lugar de por las consumiciones que hacemos. Puede tener, por ejemplo, bebidas y algunos alimentos de bajo coste. ¿os suena a una hibridación con un centro de negocios?
- Un restaurante que no sirve comidas. El restaurante tiene un diseño muy cuidado, bonito e incluso exótico. Nosotros como clientes llevamos nuestra propia comida y bebida. Nosotros pagamos una tarifa concreta por usar las instalaciones.
El siguiente paso sería diseñar la cadena de valor de la Idea y confeccionar un Business Plan para la que creamos que es más factible o bien hacerlo de las tres ideas o de una combinación de ellas.




